Lo que, en principio, bien podría parecer el título de una brillante canción de El Niño Gusano, no es otra cosa que la breve crónica de un fracaso anunciado.Me explico: ¿ Qué era el poblado de Peñamoa hace, más o menos, 25 años, sino una concentración de personas de baja extracción social que moraban en un entorno degradado, insalubre, sin las condiciones mínimas para una habitabilidad digna? ¿Qué era el poblado de Peñamoa sino un gueto étnico y limbo normativo en el que la criminalidad y actividades al margen de las leyes, propiciadas por la falta de alternativas y oportunidades de sus habitantes, campaban a sus anchas por el poblado y se extendían por toda la urbe?Esto hace 25 años, claro. Durante 25 años pasaron por Asuntos Sociales algun@s concejal@s y técnicos de los del "Star System" a los que se le llenaba- y, asombrosamente, llena- la boca con las retóricas epatantes de los protocolos, los circuitos de integración, "si algo es socialista es la igualdad de oportunidades", la hibridación e integración social, las etapas de realojo, etc.
Y, ahora, 25 años después de todas esas importantísimas políticas de integración y recursos sociales ,materiales y humanos, predicados y supuestamente destinados, ¿ es posible que todavía exista Peñamoa? ¿ No continuaba siendo Peñamoa hasta hace dos semanas, tras 25 años de alcaldes y concejal@s estrella, una concentración de personas de baja extracción social que moraban en un entorno degrado, insalubres, sin las condiciones mínimas para una habitabilidad digna? ¿ Qué es Peñamoa sino un gueto étnico y limbo normativo en el que proliferan la criminalidad y actividades al margen de la ley?¿ Por qué no han conseguido todas esas políticas de visibilidad, esos foros de encuentro, esos cacareados protocolos de socialización erradicar ese foco de marginalidad y delincuencia que es Peñamoa? ¿ No ha habido tiempo en 25 años para una política secuencial y no traumática de realojos que minimizará el impacto vecinal de la integración?¿ Y con qué cara se pueden glosar los logros de algo que, simplemente, no se ha llevado nunca a cabo?.
Así que ahora, tras 25 años de nadismo y de sobreactuación impostada de nuestros políticos, cuando la Tercera Ronda manda, le toca pagar el pato y hacer de aprendiza del mago Merlín a la recién llegada Silvia, que sacará de la chistera esos "módulos de transición mágicos" que convertirá a los que no conocen otra forma de ganarse la vida que romper tuberías para buscar cobre o mezclar peruana con polvo de ladrillo en probos ciudadanos en sólo unos meses.Gracias a Silvia y sus "módulos mágicos", la gente que no tuvo agua corriente durante 25 años se bañará ahora todos los días con Palmolive y esponjas vegetales, cambiará la chatarra por un trabajo de oficina de 9 a 3( seguro que les llueven ofertas a montones!) y los que hace un mes salieron con escopetas y azuzando perros para recibir a la policía municipal ahora, con el nuevo certificado de sociabilidad coruñesí, ni tirarán de la cadena del váter a partir de las once de la noche.
Ese es el legado de más de 25 años que le queda a la mágica Silvia, que además tendrá que volver invisibles o destinar a Guantánamo a los centenares de drogodependientes que suben cada día a Peñamoa a buscar lo suyo. Le deseo, de todo corazón, suerte a Silvia y a los vecinos( chivos expiatorios y propiciatorios ahora del ayuntamiento y su nadismo, criminalizados ahora por culpa de una notoria inoperancia administrativa), pues suya va a ser la verdadera y real labor de integración y convivencia diaria con aquellos que no existieron para las autoridades locales hasta que la tercera ronda decidió lo contrario. Escudarse en unas lágrimas, tildar a los vecinos de un barrio entero de señoritos o racistas o parapetarse continuamente en que uno es de barrio y de origen humilde no debiera servir de coartada para eludir o minimizar los errores o fracasos propios.En política parece que la responsabilidad del trabajo mal hecho siempre recae en los demás.
Saludos de Jim. - "Cásate conmigo y nunca más volveré a mirar a otro caballo"( Groucho Marx)
Y, ahora, 25 años después de todas esas importantísimas políticas de integración y recursos sociales ,materiales y humanos, predicados y supuestamente destinados, ¿ es posible que todavía exista Peñamoa? ¿ No continuaba siendo Peñamoa hasta hace dos semanas, tras 25 años de alcaldes y concejal@s estrella, una concentración de personas de baja extracción social que moraban en un entorno degrado, insalubres, sin las condiciones mínimas para una habitabilidad digna? ¿ Qué es Peñamoa sino un gueto étnico y limbo normativo en el que proliferan la criminalidad y actividades al margen de la ley?¿ Por qué no han conseguido todas esas políticas de visibilidad, esos foros de encuentro, esos cacareados protocolos de socialización erradicar ese foco de marginalidad y delincuencia que es Peñamoa? ¿ No ha habido tiempo en 25 años para una política secuencial y no traumática de realojos que minimizará el impacto vecinal de la integración?¿ Y con qué cara se pueden glosar los logros de algo que, simplemente, no se ha llevado nunca a cabo?.
Así que ahora, tras 25 años de nadismo y de sobreactuación impostada de nuestros políticos, cuando la Tercera Ronda manda, le toca pagar el pato y hacer de aprendiza del mago Merlín a la recién llegada Silvia, que sacará de la chistera esos "módulos de transición mágicos" que convertirá a los que no conocen otra forma de ganarse la vida que romper tuberías para buscar cobre o mezclar peruana con polvo de ladrillo en probos ciudadanos en sólo unos meses.Gracias a Silvia y sus "módulos mágicos", la gente que no tuvo agua corriente durante 25 años se bañará ahora todos los días con Palmolive y esponjas vegetales, cambiará la chatarra por un trabajo de oficina de 9 a 3( seguro que les llueven ofertas a montones!) y los que hace un mes salieron con escopetas y azuzando perros para recibir a la policía municipal ahora, con el nuevo certificado de sociabilidad coruñesí, ni tirarán de la cadena del váter a partir de las once de la noche.
Ese es el legado de más de 25 años que le queda a la mágica Silvia, que además tendrá que volver invisibles o destinar a Guantánamo a los centenares de drogodependientes que suben cada día a Peñamoa a buscar lo suyo. Le deseo, de todo corazón, suerte a Silvia y a los vecinos( chivos expiatorios y propiciatorios ahora del ayuntamiento y su nadismo, criminalizados ahora por culpa de una notoria inoperancia administrativa), pues suya va a ser la verdadera y real labor de integración y convivencia diaria con aquellos que no existieron para las autoridades locales hasta que la tercera ronda decidió lo contrario. Escudarse en unas lágrimas, tildar a los vecinos de un barrio entero de señoritos o racistas o parapetarse continuamente en que uno es de barrio y de origen humilde no debiera servir de coartada para eludir o minimizar los errores o fracasos propios.En política parece que la responsabilidad del trabajo mal hecho siempre recae en los demás.
Saludos de Jim. - "Cásate conmigo y nunca más volveré a mirar a otro caballo"( Groucho Marx)