A URNA XEITOSA

A urna é xeitosa, feita de materiais nobres: cristal e madeira. Non é unha urna desas de plástico funcionais e feas. É unha urna da agrupación socialista da Coruña.

Os membros da lista encabezada por Pablo Arangüena sentímonos orgullosos de sermos, alomenos en parte, culpables de que a fermosa urna, despois de nove anos de obrigado descanso, puidese realizar o seu cometido: acoller no seu seo os votos dos militantes.

Sentímonos orgullosos porque cremos que é bo para a o PSdeG. Cando existe a posibilidade de escoller entre dúás opcións a democracia e máis democracia. Imaxinemos unhas eleccións xerais ás que se presenta un só partido. Pois iso. Contribuír a que a urna traballase, ese é para nós o maior éxito.

Pero tamén estamos moi contentos de obter o respaldo do 32% dos compañeiros. Grazas a todos eles por depositar en nós a súa confianza. Procuraremos non defraudalos. O noso compromiso con eles, con todos, tamén con aqueles que non nos votaron, é abrir as nosas orellas para recoller as súas palabras, o seu sentir e levalo alá onde vaiamos. Por exemplo, a Pontevedra no Congreso Nacional Extraordinario que se celebrá o 25 de abril.

Traballaremos con sentidiño polo ben do PSdeG e polo tanto polo ben da nosa sociedade, á que lle queremos transmitir un xeito máis fresco de sentir o socialismo. Non imos inventar nada, que case todo o inventou o noso admirado Pablo Iglesias, imos vivilo.

E non queremos rematar estas liñas sen felicitar a Javier Losada e demais integrantes da súa candidatura polo seu éxito. Eles gañaron a votación, cómpre darlles a noraboa polo seu indiscutible triunfo.

Tamén queremos agradecer a Jacinto Parga, o noso secretario de organización, o bo talante amosado neste proceso e, como non, aos membros da mesa o seu bo facer, en especial a Manolo Vilaboy pola súa infinita paciencia.

Un agarimoso saúdo socialista a todos. Grazas.


Izquierda 21



La asamblea de los socialistas coruñeses

El convencimiento que anima a los individuos del Partido Socialista, la disciplina que entre ellos existe y la clara idea que tienen de los esfuerzos que exige la obra que han de realizar, les da una serenidad y unos ánimos a propósito para aprovechar toda circunstancia favorable y para hace frente a las que sean adversas.

Por virtud de estas condiciones, la marcha del Partido Socialista es tan regular, que nada la detiene y altera.

Pablo Iglesias, 1 de mayo de 1903


Hoy, los socialistas coruñeses nos reuniremos en Asamblea para elegir a los representantes que acudirán al Congreso del que resultará elegida la nueva ejecutiva gallega. Tras la derrota electoral, necesita el socialismo gallego recomponer sus filas y encontrar, de entre ellas mismas, a los militantes que mejor estén preparados para liderar los nuevos tiempos que están por llegar. No es ello sino una oportunidad para mejorar, reforzar nuestro imponente mensaje social, modernizándolo y adaptándolo a los cambios que los ciudadanos imprimen a la realidad social en el ejercicio cotidiano de sus libertades constitucionales.

Es nuestra responsabilidad como militantes coruñeses tener muy presentes las palabras de nuestro Fundador, Pablo Iglesias, y acudir hoy a la Asamblea de todos los compañeros del Partido Socialista, y debemos hacerlo con serenidad, disciplina y la altitud de miras que Iglesia advertía en sus compañeros y se placía en publicar con orgullo a los cuatro vientos. Es en estos momentos adversos cuando debe emerger el ánimo socialista y con visión de futuro y máxima responsabilidad, votar en conciencia para encontrar los nuevos caminos que nos lleven a la aceptación mayoritaria de la ciudadanía gallega y de nuevo a ejercer el buen gobierno de nuestra tierra.

Hoy, como siempre fue y siempre será, brindaremos a la sociedad coruñesa un nuevo ejemplo de comportamiento democrático, de superación y de responsabilidad política. Y aquellos elegidos por la militancia tendrán la obligación de transmitir la fuerza, el ánimo y solidaridad que son bandera y consigna de la Agrupación Socialista Coruñesa y llevarla al Congreso Nacional con la seguridad de que su palabra es la palabra de todos, desde la unidad que resulta de la libre elección de alternativas y desde los valores que nos alcanzan a todos por igual.

Salud y buena suerte a todos los candidatos. Salud y buena suerte a todos los militantes.

Izquierda21

REFLEXIONES IZQUIERDA 21

QUÉ ES IZQUIERDA 21

Izquierda 21 nace con la vocación de servir de herramienta de participación, diálogo, propuestas y debate sobre el contenido, rumbo y sentido de una izquierda que transita en un entorno de cambio social y económico cada vez más acelerado e inestable.

Izquierda 21 se hace posible gracias a la iniciativa independiente de una serie de simpatizantes y militantes socialistas de la ciudad de A Coruña, que conciben la necesidad de una nueva plataforma de actividad política, autónoma y acorde con los tiempos, que esté al servicio de cualquier persona con inquietudes progresistas que desee difundir sus ideas y reflexiones en el marco respetuoso y enriquecedor del debate y el diálogo democrático.

Izquierda 21 es un recurso abierto a todo el mundo, ciudadanos y militantes, acogiendo también aquellas contribuciones de las distintas sensibilidades que forman parte de la órbita del socialismo local, regional o nacional.

Izquierda 21 parte del supuesto básico de que los militantes y simpatizantes no podemos ser excluidos de la vida política y las decisiones vinculantes de nuestro partido. Queremos ser la voz de aquéllos que hasta ahora no tuvieron voz.

Izquierda 21, representa, por lo tanto, el esfuerzo, la ilusión, los principios, las ganas de implicarse y trabajar, de todos aquellos simpatizantes y militantes progresistas que pretendan abrir en nuestra agrupación el necesario debate para estimular el intercambio y el análisis de las ideas, inclusive a través de la discrepancia, para poder generar y formular un renovado mensaje progresista que vuelva a conectar con las aspiraciones de la mayoría social de la ciudad.


NUESTRAS PROPUESTAS


1) Renovación orgánica de la agrupación coruñesa. Elección de una nueva Ejecutiva que sea la encargada de plasmar el nuevo pacto de los socialistas con la ciudadanía coruñesa.

2) Renovación conceptual del ideario socialista. Ideario que tiene que reflejar tanto un nuevo modelo de ciudad como una nueva forma de afrontar los problemas que aquejan a la urbe coruñesa.

3) Implantar mecanismos que eviten la perpetuación en el poder y la acumulación de cargos por parte de una élite dirigente vitalicia.

4) Democratización del partido. Establecimiento en las asambleas de militantes del voto secreto y en urna para la elección de los candidatos a representantes y delegados.

5) Fiscalización de cargos y representantes. Tanto los cargos orgánicos como los cargos electos en la administración pública deberán dar cuenta a los militantes, de forma regular, de su gestión y responsabilidades al frente del partido y al frente de las instituciones

6) El modelo que propone Izquierda 21 es el de la participación de toda la militancia de forma continua y permanente. Incentivando y estimulando a cada militante desde su alta en la agrupación para que participen de una manera activa en los asuntos del partido, facilitando así su misión de promotor del ideario socialista.

7) Izquierda 21 pretende que la elección de los nuevos dirigentes se haga en función de su valía, su conexión con el sentir ciudadano y su ascendencia y prestigio ante la militancia.

8) El atrincheramiento y apropiación del partido por una pequeña fracción de la militancia, que rehúye la autocrítica, desemboca inevitablemente en la burocratización de su estructura. Significa que existe una desconexión entre militancia y ejecutiva y entre ejecutiva y ciudadanos, lo cual acarrea el decaimiento del ideario socialista, la apatía ciudadana y el alejamiento y la abdicación del votante.

9) La postergación de estas medidas democratizadoras ha ocasionado que nos encontremos ante un proyecto que muestra síntomas de agotamiento, lastrado por la falta de voluntad y firmeza y aquejado, además, por una cierta indefinición ideológica.

10) Durante demasiado tiempo la forma de hacer las cosas no ha sido la correcta. Creemos firmemente que el partido es de TODOS, que debemos recuperar la naturaleza originaria de un socialismo más humano y humilde que nos permita recuperar los barrios y la confianza perdida de los ciudadanos.


CONCLUSIONES

Izquierda 21, en definitiva, considera que los cuadros dirigentes deben renovarse con más frecuencia para dar paso a nuevas ideas, actitudes más frescas, otros rostros, proyectos novedosos, etcétera, y que una acumulación excesiva de cargos es un lastre para el buen desempeño de la responsabilidad política al servicio de los ciudadanos.

Izquierda 21 apuesta por abrir el partido a la participación de TODOS, lo que significaría esa oxigenación renovadora que muchos anhelamos, el logro de la flexibilidad y el dinamismo necesarios para recuperar la confianza ciudadana, la proximidad y la sintonía con la sociedad en la que vivimos. Esto, a su vez, nos permitiría combatir la preocupante e hiriente atrofia que nos tiene atenazados y que nos está impidiendo volver a ser ese instrumento formidable para la transformación positiva de la realidad social.

Saludos cordiales de Izquierda 21.


VÍA REVOLUCIONARIA

Veníamos avisando de que el perro estaba perdiendo kilos a marchas forzadas desde hace mucho.Y conste en acta que no es que seamos unos avezados aprendices de Nostradamus o del Profeta Malaquías ni nada parecido… es simplemente el efecto de mezclar un poco de sentido común con dos dedos de observación de la realidad que nos circunda y unas gotas de rigor sin prejuicios y sin temor a ir a contracorriente de los errados- ahora sí podemos decirlo y se nos entiende- criterios del “aparato”, que, porque no decirlo, nos había tenido totalmente ignorados y sumidos en el ostracismo.

Todavía ayer éramos los salvajes, los indomesticables, los antropófagos. Hoy también, pero la realidad nos ha dado la razón, lo que no es poco. Esos salvajes que venían avisando de que la gestión por sí misma no se rentabiliza sin tener a mano buenos comerciales que creen un valor añadido y de venta al producto y le otorguen visibilidad positiva. Un partido con sobrerrepresentación de técnicos de perfil bajo, de notarios con plaza vitalicia, de socialismo desahogado y comodón, de espaldas a la realidad. Y conste que también se han hecho muchas cosas bien, pero no se han sabido publicitar adecuadamente y al ciudadano no le ha llegado esa expectativa de cambio que había depositado en nosotros hace cuatro años.

Esos indomesticables que escribían sobre la desafección entre militancia y órganos directivos, de la brecha que se estaba abriendo entre un partido excesivamente burocratizado y un ciudadano que estaba demandando nuevas dinámicas, otra forma más abierta de hacer política.

Esos antropófagos que demandaban un ERE urgente para los órganos directivos que se estaban, están, perpetuando en sus cargos y demorando artificiosamente cualquier posible relevo. Una generación política ya amortizada, pero atrincherada en un corporativismo renuente a cualquier posible renovación conceptual, impidiendo mediante su tenaz anclaje al poder que circule el aire, que se oxigenen los caudales ideológicos, que todo vuelva a oler a fresco y nuevo. Aunque la masa conserve ciertas esencias originarias, falta un aliño que no esté rancio.

El “aparato” cumplirá a rajatabla su guión preestablecido en caso de incendio y pedirá orden, más “aparato” y estructurar el partido mejor por todo el territorio. Ya veréis. Y poco más.

No habrá renovación, mirlo blanco, savia y brisa nueva. Los que hablábamos ya hace tiempo de dar por finiquitado un ciclo ya amortizado, de nuevas estrategias de comunicación con la sociedad, de mayor contenido ideológico y menos indefinición, de otros gestos y estéticas que añadan valor al hecho de ser de izquierdas y que ante el ciudadano nos distingan de la derecha, de abrir el partido y “escuchar” a la militancia, a todos… volveremos a ser los mismos salvajes, indomesticables y antropófagos de siempre, y a perpetuarnos en nuestro repiqueteo sin que nadie nos tenga en cuenta.

Eso sí, tendremos “aparato”, estructura, elites con plaza vitalicia, alcaldables de recién inaugurado talante renovador, actores y órganos directivos que llevan veinte años (“veinte años no es nada”) sin moverse para salir en la foto y que no asumirán ninguna responsabilidad por su gestión- eso sí, saldrán en los medios después de haber destrozado los muebles a decir que si el Bloque, que si el conflicto lingüístico, que si la campaña no se hizo bien y los Audis y las sillas, que si son los otros y no ellos los responsables,etcétera- y poco más.

Lo estáis viendo. Lo estamos viendo.

Eso sí. Todos juntos podemos impedirlo. Mañana es otro día y puede ser el primero y comenzar todo de nuevo. No es ninguna vía revolucionaria, es simplemente el gesto obligado de abrir las ventanas de vez en cuando para que el aire, la brisa, sea más fresco. Pero, pensándolo mejor, quizá a estas alturas y visto cómo se las gastan esto sí sea revolucionario.

De nosotros, de vosotros, de todos, depende volver a inaugurar ese primer día y que se oxigene todo.O lo harán ellos, como siempre.

Saludos de Jim a tod@s.


Dios y la militancia de base

Hace unas décadas, un sociólogo llamado Robert Mitchels escribió un libro sobre la estructuración del poder en los partidos políticos. Robert era un intelectual con profundas raíces progresista y eligió el partido socialista alemán con la seguridad de encontrar un ejemplo universal de organización democrática para mostrárselo al mundo.


Nos dice Mitchels con respecto a la democracia interna del partido: “La forma externa democrática que caracteriza la vida de los partidos políticos bien puede enmascarar la tendencia hacia la aristocracia, o, mejor dicho, hacia la oligarquía, que es propia de toda organización de partido. En el catecismo de las obligaciones partidarias, la observancia de las reglas jerárquicas llega a ser el artículo primero. El advenimiento del liderazgo profesional señala el principio del fin para la democracia. La democracia es incompatible en todo con la rapidez estratégica, y las fuerzas de la democracia no se prestan para los rápidos despliegues de una campaña. Por eso es que los partidos políticos, aunque se digan democráticos, muestran tanta hostilidad al referéndum y a todas las otras medidas para la salvaguarda de la verdadera democracia.”


Y dice con respecto a los cargos electos: “Una elección realizada para un propósito definido adquiere una trascendencia vitalicia. La costumbre se hace un derecho. Quien se ha desempeñado durante cierto tiempo el cargo de delegado termina por considerar que ese cargo es propiedad suya. Si se le niega la reelección amenaza con represalias que tenderán a sembrar confusión entre sus camaradas.


“El liderazgo es retenido indefinidamente, no porque sea la expresión tangible de las relaciones entre las fuerzas que existen en el partido en un momento determinado, sino simplemente porque ya está constituido.”


“A menudo los líderes son confirmados en su cargo todo el tiempo que ellos mismos lo quieran, por una pereza gregaria y en virtud de la inercia. Se prefiere no tanto al camarada merecedor, sino al probado y experto. Ciertos individuos, simplemente por haber sido investidos con determinadas funciones, se hacen inamovibles, o al menos difíciles de reemplazar. En la designación de candidatos para la elección, encontramos otro grave fenómeno oligárquico: el nepotismo. La elección de los candidatos depende casi siempre de una camarilla formada por los dirigentes locales y sus asistentes, quienes sugieren a la masa algunos nombres adecuados. En muchos casos el sillón es considerado casi como una propiedad familiar.”


Y nos dice sobre los seguidores incondicionales: “La adoración de los conductores por los conducidos es latente, por lo común. Se revela por signos apenas perceptibles, tales como el tono de veneración con que suele ser pronunciado el nombre del ídolo, la perfecta docilidad con que obedecen al menor de sus signos, y la indignación que despierta todo ataque crítico a su personalidad.”


Lo que nos lleva a que: “El “representante”, orgulloso de su condición de indispensable, se transforma con facilidad de servidor en amo de su pueblo. Los líderes, que en un principio estaban sujetos a obligaciones hacia sus subordinados, a la larga llegan a ser sus señores. El mismo partido se somete, como por necesidad natural, a las usurpaciones de sus propias autoridades constituidas. Las masas están mucho más sujetas a sus líderes que a sus gobiernos, y soportan abusos de poder de los primeros, que nunca tolerarían a estos últimos.”


“La lucha entre los viejos líderes y los aspirantes al poder constituye una amenaza permanente a la libertad de palabra y de pensamiento. Los líderes llegan al extremo de ejercer una censura sobre todos aquellos colegas de quienes sospechan inclinaciones rebeldes. Los líderes de lo que podríamos llamar “el gobierno” siembran en la mente de las masas desconfianza hacia los líderes de la “oposición” al calificarlos de incompetentes y profanos, y acusarlos de charlatanes, corruptores del partido, demagogos y farsantes, en tanto que en nombre de la masa y de la democracia se presentan como exponentes de la voluntad colectiva, y exigen la sumisión de los insubordinados, y aun de los camaradas simplemente descontentos.”


“Si los líderes de la oposición son peligrosos porque tienen muchos prosélitos entre las masas, y si, al mismo tiempo, son pocos en número, los viejos líderes partidarios procuran tenerlos en jaque y neutralizar su influencia mediante métodos conciliatorios. Brindan a los líderes de la oposición altos cargos y honores dentro del partido.”


“De esta manera la democracia termina por transformarse en una aristocracia, y el desarrollo natural y normal de la organización imprime en los partidos un sello indeleble de conservadurismo.”


Menos mal, compañeros, que Robert Mitchel habla del partido socialista alemán de entreguerras y no del nuestro. Que dios y la militancia de base nos salve de caer en semejantes males.


Carlos Raya


Nota: El pobre de Robert, tras su intemporal estudio, demacrado espiritualmente, abjuró de sus principios socialistas y terminó sus días apoyando a Mussolini. Lo que me lleva a pensar que en estos tiempos debemos tener los pies muy sujetos al suelo para soñar con un mundo mejor y no perder la razón en el empeño.