domingo 29 de noviembre de 2009

¿Qué buscan esos obispos católicos?

Son la cúpula de la estructura viva que mantiene el Estado Vaticano en España y habida cuenta el número de ciudadanos que se declaran católicos y los pocos que lo practican no es que anden muy sobrados de fuerza social. De ahí llegan los problemas: Camino y sus correligionarios comprenden la realidad de una institución en total decadencia, incapaz a estas alturas de llenar las iglesias e incluso de mantener sacerdotes para atender los servicios en todas las parroquias. Lo que fueron y lo que son…

Ellos también saben que la sociedad ha cambiado, que los resortes que pulsaban para sostener y reproducir su poder ya no existen: la sociedad ahora es una sociedad mediática en que la conformación de la opinión pública se forja a partir de la actividad de unos media que dan cuartel a cualquier noticia que multiplique sus ventas. Y ahí están, generando noticias, intentando recuperar el protagonismo perdido. Necesitan estar en el candelero y a cualquier precio.

Pero todo tiene sus límites. Camino es un hombre enfermo de soberbia y prepotencia y se equivoca: la soberana estupidez de poner sobre la mesa la pena de excomunión a todos aquellos ciudadanos que apoyen la nueva Ley del Aborto se remata con la ocurrencia de exigir la rectificación urbi et orbi en caso de ser ciudadanos públicos: la presa elegida es el político católico socialista.

Muy torpe hay que ser para atacar a aquellos que nos apoyan en las filas contrarias precisamente porque no nos tengan por enemigos y recordemos que la alta jerarquía católica -estos que llevan la camisa azul debajo de la sotana- consideró siempre, y considera aún, a los socialistas enemigos de sus intereses. Entre estas personas públicas elegidas con frialdad y cálculo maquiavélico para arrastrar al auto sacramental, se encuentra el Presidente del Congreso, Sr. Bono. Es una víctima perfecta por dos razones: detenta uno de los papeles políticos más relevantes y es muy mediático.

No importa el contenido de la crítica, es mera justificación hipócrita y oportunista. Como el propio Bono advierte: "con el PP no tuvieron una actitud tan inquisitorial cuando mantuvieron una ley del aborto, la actual, más permisiva que la que está en tramitación". Ya, compañero Bono, ni de broma, se tragaron la ley en silencio, pues a la derecha sí la consideran amiga y cuando gobiernan no pueden montar el pollo mediático porque se quedarían solos.

El aborto les importa muy poco, de la misma forma que les importa muy poco que se mueran de hambre tres quintas partes de la población humana. ¿Alguien ha visto a estos fulanos salir a la calle a exigir el fin del hambre de una puñetera vez? No. Nunca. Ni una sola vez. Ellos aman el poder por encima de todas las cosas y su hipocresía es tan perversa que les lleva a estas contradicciones tan públicas como su sueño de protagonismo. Lo vemos todos porque ahora lo vemos todo: lo que se hace pero también lo que se huelga.

Es fácil concluir que ven perdido su imperio en España, ese poder sostenido sobre el terror a la hoguera y luego sobre el miedo al paredón. Retorcieron nuestra sociedad, mancillando nuestra libertad y humillándonos como a perros. Atacan de nuevo intentando fracturar, dividir, saliendo en los telediarios y poniendo a personas honradas en el brete de decidir lo que ellos no tienen derecho a preguntar.

¿Y que ocurrirá si de verdad se atreven a negar la comunión a Bono?

Que dios nos libre de la iglesia.



Carlos Raya

miércoles 25 de noviembre de 2009

SACA TUS MANOS SUCIAS DE LA RES PÚBLICA

Malos tiempos para la lírica, decía el poeta. Malos tiempos para la democracia los que nos está tocando vivir. Hay que prestigiar la política, si queremos mantener este sistema de derechos y libertades en que consiste la democracia, pero parece que un fantasma recorre España y no es precisamente el del comunismo, sino el más prosaico de la corrupción. Sí, el de la corrupción galopante y golpeadora de conciencias y convicciones que, ante el dios dinero, se derrumban como castillos de naipes en un espectáculo todo menos que edificante.

Y algunos o algunas, más por ignorancia o por un ansiado y poco consistente buen rollito, piensan que esto de la corrupción no va con nosotros, que no, que va con ellos, con la derecha, con el PP, que lo máximo, en lo que afecta a nuestras filas, se trata de una cosa puntual o puramente anecdótica, dejando lo de “puramente” para otro día o para un mejor uso del lenguaje.

Pero hete aquí, que el fiscal general del Estado, el señor Cándido Conde-Pumpido, que poco o nada tiene de cándido, pero que está en lo que está, que es lo suyo, en la vigilancia del respeto a la ley, acaba de afirmar que el número de procedimientos abiertos por corrupción contra cargos públicos, resulta que el partido que más tiene no es el PP, sino el PSOE, nuestro partido, ése, el de los ciento treinta años de historia y más de cien de honradez, según decían ciertas crónicas y ciertos cronistas.

El resultado es cuanto menos desesperanzador y deprimente, ya que el PSOE tiene en estos momentos 264 y el PP, 200, y hablamos de cargos públicos con procedimientos penales abiertos y no del número de escaños en el Parlamento de nuestra querida patria.

Y uno, que es socialista, y procede de familia socialista y tiene amigos y compañeros socialistas, ya no sabe si cambiar de país, de ciudad, de esposa o de partido, pues lo que parecía un sistema de sólidas convicciones parece que se está convirtiendo en una merienda de negros (con perdón) a base de tonto el último de la fila.

Y es que democracia no es igual a partitocracia, como tampoco lo es ser de izquierdas que hacer carrera en un partido de izquierdas, o como tampoco, o no debe parecerlo, es lo mismo tener ideas para cambiar el mundo que tener ideas para cambiar de coche o de casa o llegar a presidir, pongamos por caso, una empresa pública.

Y es que tomarse la política en serio, prestigiar la política como vocación de servicio a los demás, como oficio generoso para defensa de lo público, lo que es de todos, lo que trata de las cosas que nos afectan a todos, requiere poseer una “madera” especial y no ser un mediocre adorador de la moqueta, sea está azulada o de color rosa.

La corrupción puede ser la termita venenosa que quiebre todo el sistema democrático, pues ataca directamente contra la raíz del mismo, la confianza del pueblo en los representantes públicos.

La indecencia no sólo es de derechas. La indecencia trae y garantiza siempre la dominación perpetua de la derecha.

Luchemos contra ella sin descanso.

ROTARIO


jueves 19 de noviembre de 2009

¿QUIÉNES SON LOS PIRATAS?

Ahora que todo ha pasado y no incurriremos en la deslealtad de joderlo todo, como han hecho la mayoría de medios de comunicación y la derecha insolidaria de este Estado, convendría plantearse alguna reflexión acerca de lo que está ocurriendo en el Indico.

Si hacemos lo habitual en la gran mayoría de la gente, es decir, razonar desde la entraña, el corazón y la rabia, acabaríamos pidiendo lo que propondría cualquier Bush de turno, arrasar Somalia y aledaños, que nosotros somos Occidente, cuna de la civilización, reducto del humanismo, cristianismo, de los valores - (¿Cuáles?) me pregunto yo-, y bla, bla, bla.

¿Será hora de tomarse en serio la deriva que están tomando algunos problemas en mil y un rincones del planeta?, ¿Será hora de que los responsables políticos del G20 (agua), G8 (hundido), FMI, BM, ONU, OTAN, Pacto de Varsovia ? ¡ah, no!, que los rojos ya han fracasado-, se planteen el origen de los problemas?

A mi en Mates y Física me enseñaron que para resolver un problema había que leerlo varias veces (para saber lo que decía, ¡fundamental!), recopilar toda la información importante, empezar la solución desde el principio, convertir unidades al mismo sistema, identificar la incógnita, plantear la solución, resolverlo y comprobarlo.

Algo que resulta de Perogrullo y que nos ha llevado a elaborar teorías tan impresionantes como la teoría de la relatividad, la teoría de cuerdas, el principio de incertidumbre de Heisenberg, etc., en política se convierte en el principio de "la casa por el tejado" (elaborado por la asociación de políticos cortos de miras).

No es cuestión de fragatas, de operación Atlanta, de cañonazos, etc, todo esto está muy bien para soluciones puntuales cuando la vida de alguna persona corre peligro, pero si queremos que esto no se convierta en un problema enquistado que nos lleve a una metástasis de violencia, convendría coger el toro por los cuernos. Lo primero es empezar a reconocer los graves errores cometidos por las políticas neoliberales y coloniales de Occidente en el continente africano, Africa ha sido el burdel donde occidente se sirvió de esclavos, donde expolió y expolia hasta la indecencia sus recursos naturales que sirven para mantener el nivel de vida de políticos y ejecutivos de multinacionales, Africa es el resultado del diseño geográfico sin atender etnias, origen cultural, rivalidades tribales, etc.. en resumen, Africa vale para disfrute de Rallies, Safaris y demás snobismos occidentales.

El planeta se está quedando en cuatro continentes y un trastero en el que nadie quiere entrar a ordenar y arreglar nada. Para mi es una auténtica hipocresía llamar pirata a quien roba para comer, o me da igual, para quien lo único que quiere es imitar el insultante modo de vida de occidente, es también una falacia llamar chantaje a los 4 supuestos millones de dólares y llamar fondos para la recuperación económica a los miles de millones que nos ha hurtado la banca a todos los ciudadanos, o las ayudas a sectores productivos que han fomentado el consumo compulsivo y el vicio de comprar por comprar. ¿Quiénes son los piratas?, ¿Dónde viven?, ¿Dónde negocian y quiénes negocian los rescates?. ¿No nos suena lo de paraísos fiscales, contratos blindados, stock options, Gürtel, Caja Madrid, trajes de diseño?? Lo dicho: ¿Quiénes son los piratas?

Carlos