jueves 19 de noviembre de 2009

¿QUIÉNES SON LOS PIRATAS?

Ahora que todo ha pasado y no incurriremos en la deslealtad de joderlo todo, como han hecho la mayoría de medios de comunicación y la derecha insolidaria de este Estado, convendría plantearse alguna reflexión acerca de lo que está ocurriendo en el Indico.

Si hacemos lo habitual en la gran mayoría de la gente, es decir, razonar desde la entraña, el corazón y la rabia, acabaríamos pidiendo lo que propondría cualquier Bush de turno, arrasar Somalia y aledaños, que nosotros somos Occidente, cuna de la civilización, reducto del humanismo, cristianismo, de los valores - (¿Cuáles?) me pregunto yo-, y bla, bla, bla.

¿Será hora de tomarse en serio la deriva que están tomando algunos problemas en mil y un rincones del planeta?, ¿Será hora de que los responsables políticos del G20 (agua), G8 (hundido), FMI, BM, ONU, OTAN, Pacto de Varsovia ? ¡ah, no!, que los rojos ya han fracasado-, se planteen el origen de los problemas?

A mi en Mates y Física me enseñaron que para resolver un problema había que leerlo varias veces (para saber lo que decía, ¡fundamental!), recopilar toda la información importante, empezar la solución desde el principio, convertir unidades al mismo sistema, identificar la incógnita, plantear la solución, resolverlo y comprobarlo.

Algo que resulta de Perogrullo y que nos ha llevado a elaborar teorías tan impresionantes como la teoría de la relatividad, la teoría de cuerdas, el principio de incertidumbre de Heisenberg, etc., en política se convierte en el principio de "la casa por el tejado" (elaborado por la asociación de políticos cortos de miras).

No es cuestión de fragatas, de operación Atlanta, de cañonazos, etc, todo esto está muy bien para soluciones puntuales cuando la vida de alguna persona corre peligro, pero si queremos que esto no se convierta en un problema enquistado que nos lleve a una metástasis de violencia, convendría coger el toro por los cuernos. Lo primero es empezar a reconocer los graves errores cometidos por las políticas neoliberales y coloniales de Occidente en el continente africano, Africa ha sido el burdel donde occidente se sirvió de esclavos, donde expolió y expolia hasta la indecencia sus recursos naturales que sirven para mantener el nivel de vida de políticos y ejecutivos de multinacionales, Africa es el resultado del diseño geográfico sin atender etnias, origen cultural, rivalidades tribales, etc.. en resumen, Africa vale para disfrute de Rallies, Safaris y demás snobismos occidentales.

El planeta se está quedando en cuatro continentes y un trastero en el que nadie quiere entrar a ordenar y arreglar nada. Para mi es una auténtica hipocresía llamar pirata a quien roba para comer, o me da igual, para quien lo único que quiere es imitar el insultante modo de vida de occidente, es también una falacia llamar chantaje a los 4 supuestos millones de dólares y llamar fondos para la recuperación económica a los miles de millones que nos ha hurtado la banca a todos los ciudadanos, o las ayudas a sectores productivos que han fomentado el consumo compulsivo y el vicio de comprar por comprar. ¿Quiénes son los piratas?, ¿Dónde viven?, ¿Dónde negocian y quiénes negocian los rescates?. ¿No nos suena lo de paraísos fiscales, contratos blindados, stock options, Gürtel, Caja Madrid, trajes de diseño?? Lo dicho: ¿Quiénes son los piratas?

Carlos

domingo 15 de noviembre de 2009

RESISTENCIA FEIJOONIANA

Vai pouco máis dun semestre de lexislatura en Galicia e pode palparse un feble descontento entre espazos de cidadanía diversos no ideolóxico pois, ademais de promesas incumpridas e conselleiros xa amortizados, cada vez vese mellor como as eficaces insidias de última hora (cociñadas nos fogóns da maquinaria electoral do PPdeG coa colaboración ¿impagable? de medios de aquí e de Madrid) tiñan como único obxectivo desaloxar ó goberno de progreso para ofrecernos o nihilismo máis absorbente e literal: o poder polo poder, porque os de sempre cren que lles pertence, independentemente das eivas na acción do executivo bipartito.

Vendeuse a exigua vitoria como a restauración da maioría natural e a losqueada oportuna a un Zapatero exhausto naquel intre, só que propinada na faciana duns cidadáns galegos hoxe desconcertados coa ampla gama de decisións deslavazadas e descoordinadas, e sonadas rectificacións, mandatadas dende que o gabinete austero de Feijóo tomou as rendas do suposto desgoberno e comezou a materializar a súa particular cruzada: intentar desdebuxar sinais de identidade e especificidade propias á par que se recúa nas conquistas sociais e na necesaria profundización no Estado de Benestar, incorporando tamén vellos tics: abusos antidemocráticos por parte dunha RTVG obscenamente anticultural, sectaria e partidista. É tal a deriva, e a velocidade coa que se acometen graves medidas de contrarreforma e mediocridade, afectando a tantas materias, que colocan ós adversarios da oposición no perenne noqueamento provocando que proxecten certa imaxe de impaciencia.

O feito de que fose importante a relevancia acumulada no conxunto da política estatal fai do noso país o banco de probas no que se implementan políticas dunha futurible Moncloa popular que chegará tarde ou cedo, cando a revolución conservadora se consume grazas á degradación democrática, agudizada polo contexto de crise global e sistémica. Unha revolución sen ideais nin dogmas aparentes, que non contesta a modernidade, pretendidamente ecléctica e apolítica, incluso sensibilizada co asunto ambiental, pero que dirixe con precisión quirúrxica o retroceso en dereitos e o recorte de finanzamento público para educación, sanidade e outros piares a desmantelar nun estado, como é o español, en subdesenvolvemento social obxectivo se o comparamos coa media dos veciños da súa contorna. Unha revolución soterrada: facendo equilibrios para desleixar a rancia tradición no moral, pero botada en mans do paleoespañolismo máis folclórico e abafante e, por suposto, do mercado e as súas forzas.

Namentres o resto do planeta se pregunta como reinventarse, aquí o neoliberalismo resistirá ata a derrota final aínda que algún dos seus principais valedores, como Rodrigo Rato, entrase en crise de fe e poña en cuestión a súa vixencia para esta nova era.

Millán Fernández
PSdG de Castroverde

miércoles 11 de noviembre de 2009

LA MANO EN LA CAJA

En medio del más que brumoso panorama financiero que nos espera para 2010, las Cajas de Ahorro, en el epicentro de la incertidumbre, se preparan para fortalecerse, algo que en buena parte de los casos pasa por abordar fusiones o absorciones de otras entidades, buscando el tamaño necesario para capear el temporal.

Mientras el tiempo pasa, Feijoo deshoja una margarita que no presenta otro resultado favorable para los intereses de Galicia distinto de la fusión, puesto que cualquier otra componenda acabaría alejando de esta tierra los centros de decisión como otrora sucedió con FENOSA y otras muchas. La alternativa para Feijoo pasa por mirar hacia otro lado, como siempre hizo Fraga, o presionar para que tengamos lo antes posible (como pide MAFO) una gran Caja gallega, dejando de lado los eternos localismos que de siempre han lastrado el futuro de nuestra tierra: esperemos que apueste por esto último.

Por su parte en el entorno de la cuarta entidad financiera de nuestro país, Caja Madrid, acaba de designarse in pectore a Rodrigo Rato como candidato popular tras una vergonzante, por lo chusca, batalla por su control que no es sino otra de las múltiples escaramuzas por el control interno de un PP bajo un liderazgo que actualmente está en permanente cuestión.

Ni Rajoy ni Aguirre se muestran dispuestos a dejar de aprovechar la ocasión para dejar fuera de juego a un eventual rival o colocar a un peón propio y de ese tenor fue el cambalache. Con una pletórica Aguirre impulsando a un segundón como González frente a un Gallardón que defendía la figura de Rato, Rajoy apostó por éste último, lográndose así el verdadero objetivo pretendido por la presidenta cuando presentó a su candidato imposible, que no otra cosa era Ignacio González, de convertir a su amigo Rato en presidente de Caja Madrid, magnífico sitio desde el que esperar la aclamación de una militancia conservadora en busca de líder que presumiblemente se produciría de estrellarse Rajoy en 2012.

Todo el juego no hace sino evidenciar la debilidad de Rajoy dentro del circo en que se ha convertido su partido, debilidad que le ha forzado al resultado no pretendido de sentar a su más directo rival por el poder en un palco de oro a esperar el desenlace, desenlace que ya procurará la presidenta que sea del gusto del banquero, capaz como es ella de desestabilizar solita cuanto le pongan a tiro.

La ventaja de que ESPE, representante de esa derecha sin escrúpulos, montaraz y desestabilizadora que tan eficaz trabajo de zapa hizo durante la segunda república se salga con la suya de nuevo, es que enseguida volverá a las andadas, reforzando sus expectativas en Madrid (algún día habrá que demandarle a Tomás Gómez una explicación del fenómeno) a la vez que rebaja la de su partido en el resto del Estado, algo que con la que está cayendo le viene que ni pintado a ZP. Como ya comenté en otro artículo a principios de año, los síntomas de recuperación de la economía mundial esperables para finales de 2009 ya están ahí, con lo que se puede aventurar un PIB español de nuevo en parámetros de crecimiento estable para 2011 (nosotros somos así, nos lo tomamos con calma), por lo que si no la liamos en otros terrenos, 2012 puede traer buenos vientos electorales. Esperemos que así sea.

RAS